Existe un alto índice de pérdidas de energía asociada al hurto por conexiones ilegales en la red eléctrica y un bajo índice de asertividad en las visitas técnicas.
Se desarrolló un modelo de clasificación que permite predecir la ubicación geográfica en donde existe la mayor probabilidad de hurto de energía, permitiendo planear de mejor manera las operaciones de inspección y reduciendo costos operativos.
Se redujo a un dígito el índice de pérdidas de energía, de 11% a 9% y se optimizaron las operaciones de inspección hasta en un 70%.